En 13 días comienza el Ayuno de Daniel. Del Lunes 13 de Julio al Domingo 2 de Agosto viviremos 21 días de entrega, búsqueda y preparación espiritual.
Durante este propósito vamos a apartarnos del ruido de este mundo para acercarnos más a Dios. Será un tiempo para renovar nuestra comunión con Él, escuchar Su voz con mayor claridad y prepararnos para llegar al Monte Sión con un espíritu dispuesto a recibir todo lo que Él tiene para nosotros.
“Hijos de Sión, regocijaos y alegraos en el Señor vuestro Dios; porque Él os ha dado la lluvia temprana para vuestra vindicación, y ha hecho descender para vosotros la lluvia, la lluvia temprana y la tardía como en el principio”. Joel 2:23
Lo pasajero nunca tendrá más valor que lo Eterno. Por eso, durante estos 21 días vamos a priorizar lo espiritual, renunciando a aquello que distrae nuestra atención de Dios.
¿Qué es el Ayuno de Daniel?
Es un propósito espiritual inspirado en el capítulo 10 del libro de Daniel. Durante tres semanas, Daniel dejó de lado todo aquello que le producía placer para buscar más intensamente la presencia de Dios y recibir Su sabiduría, Su entendimiento y Su favor.
Hoy, ese mismo propósito nos lleva a hacer un ayuno de informaciones y entretenimientos para alimentar nuestra alma con la Palabra de Dios.
¿Cómo hacerlo?
Durante estos 21 días, buque dejar de lado los entretenimientos, las noticias, las canciones y todo aquello que desvíe su atención de Dios.
En este tiempo, dedique más momentos a leer la Biblia, orar, participar de las reuniones y escuchar contenidos que fortalezcan su Fe. Si no necesita las redes sociales para trabajar, reduzca su uso para enfocarse aún más en su comunión con Dios.
El objetivo no es dejar de comer, sino alimentar el espíritu con aquello que proviene de lo Alto.
Dios le llama a este propósito
Si hace tiempo desea recibir al Espíritu Santo, este puede ser el momento que estaba esperando.
Y si hay un área de su vida en la que necesita un cambio, una respuesta o un verdadero libramiento, aproveche estos 21 días para buscar a Dios con todo su ser.
Él sigue transformando vidas y respondiendo a quienes Lo buscan con sinceridad.
No deje pasar esta oportunidad. Entréguese por completo, acérquese a Dios y permita que Él haga en usted la obra que tanto necesita.
