He aquí Yo envío Mi mensajero delante de Tu faz, el cual preparará Tu camino delante de Ti. Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del SEÑOR, enderezad Sus sendas. Marcos 1:2-3
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Desde mi infancia, el sufrimiento ya se hacía presente en mi vida. Mi madre, de tanto que era agredida por mi padre, que era alcohólico, decidió dejarlo y, junto a mí, optó por intentar vencer sola en la vida. Sin embargo, por las faltas de oportunidades
La naturaleza humana casi siempre se toma todo en chiste. Aun delante de la situación más difícil, existe siempre alguien con una broma sobre el tema. Ni la muerte escapa de ese espíritu burlón.
La promesa del Señor Jesús de rogar para que el Otro Consolador Lo sustituyera ya fue cumplida el día de Pentecostés. Desde entonces, el Espíritu Santo ha estado en el mundo deseando habitar en los que creen en Su Hijo Jesús.
La mayor ignorancia es criticar algo respecto de lo cual usted no sabe nada. El mundo está lleno de ignorantes disfrazados de sabios. Críticos de turno, de narices paradas en sus podios de ignorancia, listos para apuntar el dedo y argumentar su punto de vista.
En el Antiguo Testamento, la ley acerca de los homicidios era muy rigurosa, porque la sangre derramada contaminaba la Tierra, apartando a Dios de Su pueblo. De no haber una expiación, graves consecuencias vendrían sobre todos.
El domingo, mientras aguardaba el comienzo de la reunión en Templo, escribí sobre ese momento de espera. ¿Cómo pasar una o dos horas «en espíritu de oración»? Al participar del tour en el Templo con el equipo de Folha Universal, noté que absolutamente todo tiene un significado.
Conozca la historia de Roberto Grobman.
Hacer algo para alguien poniendo toda la fuerza es una cosa, pero hacer algo por amor es otra totalmente diferente. Cuando hago algo poniendo toda mi fuerza, puedo estar haciéndolo por necesidad o por obligación. Pero si lo hago por amor, voy más allá de lo que hice con fuerza.
Porque todo lo que se necesita para que los malos prevalezcan es que los buenos no hagan nada y simplemente los vean desde las gradas. (Ester 4:14);