No todo el que le aplaude desea su bienestar, y no todo el que le corrige está en su contra.
Muchas veces, Dios usa la corrección para protegernos de errores que no vemos y el consejo sabio para librarnos de caminos peligrosos.
Por eso, escuche antes de responder, ore antes de decidir y discierna antes de confiar. A veces, la Respuesta de Dios no es darle lo que desea, sino darle sabiduría para reconocer aquello de lo que Él está tratando de guardarle.
El camino del necio es recto a sus propios ojos, mas el que escucha consejos es sabio. Proverbios 12:15
Fuerza, Dios cuenta con usted y yo también. ¡Eia!
Nos vemos en la IURD o en las Nubes.
Obispo Julio Freitas
