Close Menu
  • INICIO
  • BLOG
    • Obispo Macedo
    • Ester Bezerra
    • Obispo Julio Freitas
    • Viviane Freitas
    • Obispo Renato Cardoso
    • Cristiane Cardoso
  • DESTACADO
  • TV UNIVERSAL
  • RED FAMILIA
  • DIRECCIONES
  • DONAR
  • CONTACTO
Facebook Instagram YouTube WhatsApp Telegram
  • INICIO
  • BLOG
    • Obispo Macedo
    • Ester Bezerra
    • Obispo Julio Freitas
    • Viviane Freitas
    • Obispo Renato Cardoso
    • Cristiane Cardoso
  • DESTACADO
  • TV UNIVERSAL
  • RED FAMILIA
  • DIRECCIONES
  • DONAR
  • CONTACTO
Facebook Instagram YouTube Telegram WhatsApp
Iglesia Universal del Reino de Dios
Donar
HOT TOPICS
  • INICIO
  • BLOG
    • Obispo Macedo
    • Ester Bezerra
    • Obispo Julio Freitas
    • Viviane Freitas
    • Obispo Renato Cardoso
    • Cristiane Cardoso
  • DESTACADO
  • TV UNIVERSAL
  • RED FAMILIA
  • DIRECCIONES
  • DONAR
  • CONTACTO
Iglesia Universal del Reino de Dios
Home»Destacado»¿En qué grado está el dinero dentro de la verdadera prosperidad?
Destacado

¿En qué grado está el dinero dentro de la verdadera prosperidad?

By redes socialesjunio 29, 2026Updated:junio 29, 2026No hay comentarios4 Mins Read
Facebook Telegram WhatsApp
Share
Facebook Telegram WhatsApp

El dinero ocupa el último grado, no porque sea malo, sino porque por sí solo no define la riqueza de una persona.

Para ganar dinero no es indispensable ser honesto, justo, responsable, disciplinado o cristiano.

La historia de la humanidad está llena de personas  que acumularon grandes fortunas de forma ilícita. Sin embargo, ese dinero no les aseguró la paz, la convicción, la esperanza, un matrimonio, una familia, ni dejó un legado digno para las futuras generaciones.

Por eso el dinero no puede estar en la cima de la prosperidad.

Si el dinero fuera la medida principal del éxito, tendríamos que considerar prósperos a muchos que viven atormentados por el miedo, la culpa, la ansiedad, la soledad o la inseguridad. Y sabemos que eso no es verdad.

Por encima del dinero están los valores que provienen de Dios y que ninguna riqueza material puede comprar, como la sabiduría, la honestidad, la gratitud, la fidelidad, el buen carácter, la responsabilidad, la empatía, el amor a la familia, los talentos desarrollados y el legado espiritual que permanece aun después de nuestra partida. Estas son las verdaderas riquezas, los tesoros que ni la inflación, ni las crisis, ni la muerte pueden destruir.

El dinero simplemente amplifica lo que ya existe dentro de una persona. 

• Si alguien es egoísta, el dinero le dará más oportunidades para manifestar su egoísmo.

• Si alguien es generoso, el dinero le permitirá ser aún más generoso.

• Si alguien es esclavo de sus debilidades y fantasías, el dinero puede convertirse en el instrumento de su propia destrucción.

• Pero si alguien posee valores sólidos como temor, gratitud y fidelidad a Dios, el dinero se transforma en una herramienta para hacer el bien.

Les he enseñado a mis hijos que, cuando el dinero llega a nuestras manos, en realidad estamos siendo probados.

La pregunta no es cuánto dinero tenemos, sino qué lugar ocupa ese dinero en nuestra mente y corazón.

¿Somos nosotros quienes gobernamos el dinero o es el dinero quien nos gobierna a nosotros?

¿Voy a usarlo para servir más y mejor a mi Padre Celestial, a Su Obra, a mi prójimo o no?

Gracias a Dios, aprendí desde muy chico que quien ya es rico por dentro utiliza el dinero para suplir sus necesidades, ayudar a su familia, bendecir a otras personas y contribuir a la Obra de Dios. Pero quién es pobre en valores espirituales y morales, aunque posea millones, continuará siendo esclavo de sus deseos, miedos, egoísmo, materialismo e inseguridades.

El dinero y todo lo que puede proporcionar no constituyen la prueba final de una persona, sino la primera prueba. 

Dios observa cómo administramos lo temporal antes de confiarnos lo Eterno.

Quien demuestra fidelidad en lo poco, o en las riquezas pasajeras, se prepara para recibir riquezas mucho mayores, como:

  • una fe inquebrantable.
  • un carácter aprobado.
  • una conciencia limpia.
  • gratitud genuina.
  • amor verdadero y una profunda comunión con Dios.

Esas son las riquezas permanentes e incomparables que ningún banco puede guardar y ningún ladrón puede robar.

Porque la verdadera prosperidad no se mide por lo que una persona tiene en sus manos, sino por lo que posee en su corazón.

Llegué a esta reflexión basándome en este Pasaje de Job:

Si vuelves al Todopoderoso, serás restaurado. Si alejas de tu tienda la injusticia, y pones tu oro en el polvo, y el oro de Ofir entre las piedras de los arroyos, el Todopoderoso será para ti tu oro y tu plata escogida. Porque entonces te deleitarás en el Todopoderoso, y alzarás a Dios tu rostro. Orarás a Él y te escuchará, y cumplirás tus votos. Decidirás una cosa, y se te cumplirá, y en tus caminos resplandecerá la Luz. Job 22:23-28

Nos vemos en la IURD o en las Nubes.
Obispo Julio Freitas

Share. Facebook Telegram WhatsApp
redes sociales

Related Posts

Palabra Amiga del Obispo Macedo 09 07 26

julio 9, 2026

¿Por qué por donde pasás todo se convierte en un problema?

julio 9, 2026

Vindicación en el Monte Sión

julio 8, 2026

La Iglesia Universal

  • Medios de Comunicación
  • Nuestra Historia
  • Aplicaciones

Blog

  • Obispo Macedo
  • Obispo Julio

Servicios

  • Tv Universal
  • Red Aleluya
  • Contactos
  • Direcciones
  • Haga su donación

Páginas

  • Universal Ecuador
  • Prosperidad con Dios
  • EVG Ecuador
  • Terapia del Amor
  • Obreros Ecuador
  • Los Vicios tienen Cura
  • EBI Ecuador
  • Grupo Caleb
  • Fuerza Joven Universal

Todos los derechos reservados a Iglesia Universal 

Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.