Durante este período de lluvia temprana, que representa la preparación preparará la tierra, es decir, preparará su vida para recibir Lo más Precioso que una persona puede tener: el Espíritu Santo. Recibirá una tela de yute, símbolo del cilicio, para que todos los días busque al Espíritu Santo con sinceridad y reverencia. Primero la colocará sobre su pecho, luego sobre su cabeza, después sobre sus ojos, entre sus manos y finalmente sobre sus rodillas. En otras palabras, consagrará todo su cuerpo: sus pensamientos, su manera de ver, sus actitudes y su comunión con Dios.
«Hijos de Sión, regocijaos y alegraos en el Señor vuestro Dios; porque Él os ha dado la lluvia temprana para vuestra vindicación, y ha hecho descender para vosotros la lluvia, la lluvia temprana y la tardía como en el principio». Joel 2:23
Esta preparación no es una simple práctica religiosa, sino una oportunidad para humillarse delante de Dios y demostrar cuánto valora Su presencia. El Espíritu Santo es Quien Transforma completamente la vida de una persona. Él cambia la tristeza en alegría, la angustia en Paz y la debilidad en Fortaleza. Su Presencia trae Dirección, Restauración y una Vida Abundante. Pero por encima de todo, Él trae la certeza de la Salvación y una verdadera comunión con Dios, el Mayor Tesoro que alguien puede recibir.
Por eso, este propósito es para todos aquellos que desean una verdadera transformación espiritual. Quien participe con Fe, buscando sinceramente agradar a Dios y recibir Su Espíritu, encontrará en Él la Mayor Riqueza que existe. Y así como Dios honra a quienes Lo honran, aquellos que se humillen delante de Él por este Bien tan Precioso serán honrados.
Prepárese para este día, porque el Señor Prometió la Lluvia Tardía sobre aquellos que deciden dar este paso de preparación. Que esta sea la oportunidad para que el Espíritu Santo haga morada en su interior y alcance la Verdadera Felicidad que viene de Su Presencia. Entonces, como un verdadero hijo de Sión, se regocijará en el Señor y experimentará la transformación que Su Espíritu produce en la vida de quienes se entregan a Él.
En el mes de Agosto, el Obispo Julio junto a su esposa Viviane estarán llevando las peticiones de toda Sudamérica al Monte Sión y ministrando la Lluvia Tardía (Espíritu Santo) sobre todos los que se prepararon para esta Profecía.
