¿Cómo ser dominados por la paz y no por la angustia?
«Y que la Paz de Cristo reine en vuestros corazones, a la Cual en verdad fuisteis Llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.» – Colosenses 3:15
Tener la Paz de Jesucristo dominando nuestros corazones significa permitir que el Espíritu Santo gobierne nuestras emociones y decisiones.
• Emociones negativas: se las entregamos a Él…
• Decisiones: actuamos en obediencia a Su Palabra.
Esto nos trae Paz, Fortaleza y Seguridad.
En un mundo sin Dios, las luchas y tribulaciones están garantizadas:
«Estas Cosas os he Hablado para que en Mí tengáis Paz. En el mundo tenéis tribulación; pero confiad, Yo he vencido al mundo.» – Juan 16:33
• La Paz está en Jesús, no en las cosas ni en los lugares de este mundo.
• La fe en Dios no nos hace inmunes a las luchas y desafíos de esta vida.
• Lo que nos da es la fuerza y la seguridad para superarlos.
• Y en medio de la tribulación, la Paz interior.
• Esta Paz actúa como juez, árbitro o indicador interno del estado espiritual de una persona en relación con Dios.
• Cuando reina esta Paz, la conciencia no acusa a la persona de nada.
• Hay tranquilidad y certeza de tener comunión con Dios en todo momento.
• Este rol de árbitro se manifiesta de dos maneras en el corazón:
1. Indicador de alineación espiritual: Cuando la Paz de Dios fluye naturalmente, la persona vive con calma y sin inquietud, consciente de que Jesús tiene el control porque vive en obediencia a Él.
2. Señal de desalineación espiritual: Si la Paz está ausente y surge la inquietud, el árbitro indica que algo anda mal en la vida espiritual; tal vez algún pecado, desobediencia a Dios.
• Sin el Espíritu de Paz, el corazón se ve dominado por conflictos internos, como confusión, miedo, dolor, inseguridad, angustia, inconstancia y resentimiento.
• En medio de las dificultades, el Espíritu Santo actúa como guía, llevándonos a superar cada situación con la certeza de la victoria.
• Para que la Paz tome el control del corazón y del alma, la condición es la entrega voluntaria del propio corazón.


















