El engaño duele, pero el autoengaño destruye. No es fácil convivir con alguien que te ha fallado muchas veces, que prometió cambiar, lloró y pidió otra oportunidad, pero después volvió a proceder de la misma manera.
Sin embargo, es aún más difícil cuando la persona se autoengaña, creyendo que no necesita cambiar, que puede seguir de la misma manera o que sus decisiones y actitudes no tendrán consecuencias.
Es exactamente ese engaño lo que la hace perder oportunidades, credibilidad, respeto e incluso la paz dentro del propio hogar.
La Palabra de Dios dice:
“No os dejéis engañar, de Dios nadie se burla…”. Gálatas 6:7
El engaño siempre trae consecuencias, pero esa situación puede revertirse. Vos y tu familiar, que se han visto presos al engaño, pueden ser libres y recuperar la credibilidad y la confianza.
Este Viernes Santo se entregará el Aceite de la Luz, símbolo del Espíritu Santo, para que todo engaño y autoengaño sean arrancados por medio de la Unción con este Elemento Consagrado. De esta manera, comenzarán a vivir una vida verdadera, limpia y en paz.
No te quedes de brazos cruzados. Participá y llevá a ese familiar a esta reunión especial, porque marcará un antes y un después en sus vidas.
En el Estadio Capwell en Guayaquil.
Viernes Santo, 3 de abril, a las 10h.
