«Mi jefe me dijo que iba a hacer todo para destruirme. Pasado un tiempo comí un dulce que me regaló y ahí comenzó mi tormento: infecciones en mi cuerpo, se me caía el pelo, mi piel se manchó, y me dolían los huesos y la cabeza, pero no salía nada en los estudios. Tenía pesadillas, amanecía con rasguños y me aventaban de la cama. Visité toda clase de hechiceros, pero solo empeoraba.
Fui a la Universal para buscar la ayuda de Dios; tenía dudas porque nadie me daba soluciones. Sin embargo, al recibir una oración sentí que algo salió de mi interior y sentí paz. Después puse una rosa consagrada en un rincón de mi casa donde había una energía pesada: se oían ruidos y salían plagas. Mi sorpresa fue que la flor se puso negra y olía mal.
A partir de ahí tuve la certeza de que Dios me ayudaría. Confiando y usando mi fe, poco a poco todo se restableció. Hoy ya no hay tormentos en mi vida, ni en mi familia; incluso el Señor me dio condiciones para estudiar y obtener mejoras en mi trabajo.» – Berenice Rodríguez
Viernes de Liberación Espiritual
Es por eso que todos los viernes se lleva a cabo un encuentro cuyo propósito es ayudar a las personas que están siendo perjudicadas en uno o varios aspectos de su vida por una maldición y no consiguen tener tranquilidad.
No dejes pasar más tiempo y participa en la reunión de liberación espiritual. Te esperamos, especialmente a las 7 p. m., en el Templo de los Milagros, ubicado en Avenida Americas #305 Norte de Guayaquil. Pero si te encuentras al interior del País puedes consultar en este enlace la dirección de la Iglesia Universal más cercana a su hogar.
