
Hay mucho más gente infeliz en el matrimonio porque hace lo incorrecto que por haberse casado con la persona incorrecta.
Usted puede cambiar a su p a r e j a cambiado usted mismo. Sí, usted puede hacer que su cónyuge quiera cambiar cuando vea su cambio.
Dice el dicho: “Usted puede llevar el caballo hasta el agua, pero no puede hacerlo beber.”
Normalmente, quien dice eso es porque piensa que si una persona no q u i e r e cambiar, no sirve de nada hacer todo por ella porque no va a cambiar. Sí, es verdad. Yo no puedo hacer que el caballo beba agua. Pero puedo poner sal en su comida para hacer que tenga sed al punto de lograr que quiera beber esa agua. Esta sal es su cambio. Cuando usted cambia para mejor, se convierte en una persona más fuerte, más sabia, más feliz, más de fe – usted se transforma en alguien a quien su cónyuge no va a querer perder. Usted pone sed en él para beber de esa agua que lo cambio a usted también.
Pruébelo. Usted puede cambiar a la otra persona cambiando usted mismo. No es molestando, quejándose, llorando, insistiendo y equivocándose que usted la cambiará.
Basta. Es hora de dejar de equivocarse y empezar a acertar. Haga lo que funciona.
Solteros: Sea la persona correcta antes de buscar a la persona correcta.
