Mes: marzo 2014

Es muy interesante encontrar personas preguntándose por qué no podemos matar, o incluso por qué no debemos robar. Cuando se habla de la abstinencia sexual, el panorama cambia. ¿Cómo obedecer a algo que para la mayoría es tan difícil de cumplir? Muchos caen en la tentación porque ignoran o no entienden la verdadera voluntad de Dios.

El siervo de Dios tiene dos cuidados especiales: El primero: referido a la salvación de su alma; El segundo: referido a la salvación de su semejante.En relación a la salvación de su alma, la cuida como si fuera la niña de sus ojos. Es su tesoro infinito y eterno recibido del Espíritu de Dios.