Año: 2015
De entrada quiero dirigirme a las feministas de turno que van a leer ese texto para criticarme: Queridas, sé lo mucho que valoran a la mujer y yo también, por eso es por lo que escribo posts como este, que nos ayudan a que seamos mejores. Si los hombres nos valoran o no, tenemos que ser mejores de todas maneras, pues quienes gana más con nuestros cambios somos nosotras mismas.
Durante mucho tiempo busqué la felicidad en varios lugares, personas, actividades, religión (en su momento la católica), pero continuaba vacía, triste.
Mucho se dice que la bendición aquí referida se trata del éxito material de Abraham. Realmente sus conquistas fueron abundantes, por eso estas acontecerían en el transcurso de su nueva condición dada por Dios: ¡ser una bendición!
¿Cómo alguien, en su sana consciencia, cambiaría lo visible por lo invisible, lo que existe por lo que no existe, lo concreto por lo intangible? Solo los que manifestaron la fe pudieron hacer esto, y solo los que la manifiestan lo pueden hacer.
Reconstruir la relación después de que es quebrantada la confianza entre la pareja es difícil, pero no es imposible.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la Ley: la Justicia, la Misericordia y la Fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. Mateo 23:23
De primeras su respuesta es sí, claro, usted debe estar diciendo. Pero, ¿será realmente que usted se conoce?