
Hoy es muy común no dejar pasar por alto nada, pelear con otra mujer, hacer escándalo, decir palabrotas, vestirse cómo si estuviera yendo para un ensayo sensual, enviar fotografías desnuda, hablar alto, hacerse un montón de tatuajes, en fin… todo eso es tan común hoy en día que se debe estar preguntando por qué estoy tocando en ese asunto.
Seguro que algunas ya deben estar poniendo mala cara al leer este texto y pensando ‘¿quién se cree que es?’. Bueno, si no quiere tocar en ese asunto, pare de leer este blog entonces… porque como aprendí con mi padre… no tengo nada que perder
Pero usted que quiere ayudarse, que quiere ser una mujer diferente, necesita cambiar sus conceptos sobre lo que es bonito en una mujer.
La Palabra de Dios dice:
“La mujer bella pero sin discreción es como argolla de oro en hocico de cerdo.” (Proverbios 11.22)
O sea, de nada sirve tener belleza si no hay discreción.
Pero, ¿qué es discreción?
“Cualidad de quién es discreto, de quien no tiene la intención de llamar la atención. Calificativo de quien sabe diferenciar lo correcto y lo errado; que tiene discernimiento. Cualidad de quien no revela secretos de los demás.”
O sea, mujer sin discreción es mujer sin noción.
Es más o menos igual que ir a la playa con zapatos de tacón, hacer gimnasia en el parque con un vestido, estar de falda y sentarse de piernas abiertas, usar guantes para el frío en pleno verano, sombrero de playa en pleno invierno.
Si usted viera esas escenas, como mínimo creería que la persona no está bien de la cabeza… pues sí, la mujer sin discreción transmite ese mensaje, por eso la expresión “donde tenías la cabeza cuando…” kkkkk….
La indiscreción llama la atención para mal. Da pena. Pero ella z veces es más sutil de lo que imaginamos…
Me acuerdo de la primera vez que me teñí mi cabello, al año de haberme casado. Mi hermana iba a casarse y quería cambiar un poco mi aspecto , fue cuando fui a una peluquería a la cual nunca había ido (¡Atención, nunca haga eso! Para cambiar su aspecto, primero conozca al profesional)
Bueno pues miré la fotografía que había en la pared y pedí que tiñeran mi cabello igual que la modelo (#sinnoción). Cuando me secaron el cabello y vi el resultado final, estaba horrible. Además de haber destruido mi cabello, el tono tan claro de rubio me apagó completamente. Y lo peor, al día siguiente, era la boda de mi hermana y el día después, la consagración de mi marido a pastor. Son dos colecciones de fotos que nunca va a verme divulgar…
Cuando llegué de la peluquería, todo el mundo me preguntó si estaba queriendo parecerme a Madonna…
La indiscreción crea ese tipo de situaciones en las que usted no se siente bien. Es como lo que sucede cuando usted le grita a alguien y después cuando se queda pensando en lo que aconteció, se siente avergonzada.
La Tarea como Ofrenda de hoy es responder a estas preguntas en su Agenda:
¿Cómo yo trato a mi marido/ novio/ padres/ hermanos/ amigas/ jefe/ compañeros de trabajo/otras mujeres en general?
¿Cómo me visto para el trabajo/ escuela/ iglesia/ centro comercial/ en casa/gimnasio?
¿Cómo es mi maquillaje? ¿Y el color de mi cabello? ¿Y el color de mi esmalte?
¿Cómo estoy llevando mi vida? ¿Con quien yo ando?
Si alguien no me conoce, ¿cuál la primera impresión que tiene de mí?
¿Cómo hablo con las personas?
¿Cómo lidio con los secretos o incluso con lo que oigo hablar de la vida de los demás?
¿Cómo reacciono cuando alguien “pasa por encima de mí”?
¿Yo soy una persona educada con los demás?
Después, va a preguntar a su amiga como hermana las preguntas de arriba sobre usted, ya que a veces nosotras mismas no tenemos noción de nuestros fallos. Pídala que sea sincera con usted, pues, el objetivo de esta tarea es ayudarle y no el consolarla.
Y para terminar, vea a continuación algunas fotos que muestran lo que era indiscreto en el pasado pero que hoy es considerado moderno… ¿qué piensa de ello?
En la fe y en el Escondrijo del Altísimo.
