Cada mañana al levantarte con predisposición de vencer, al determinar que será un gran día y que las bendiciones van a sobreabundar, definitivamente lo será porque está escrito: “Todo lo que ates en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desátes en la tierra, será desatado en el cielo.” Mateo 18:18.
De la misma manera sucede con la palabra de Dios, todo lo que Él dice, se cumple sin eXcepción, por eso es llamado el Dios de lo Imposible, “Porque como descienden de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelven allá sino que riegan la tierra, haciéndola producir y germinar, dando semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié.” Isaías 55:10,11.
El Pr Walber habló sobre la importancia de ser obediente a la Palabra de Dios para poder alcanzar una vida fuerte.
“pedid y se os dará , buscad y hallaréis , llamad y se os abrirá porque todo el que pide, recibe y el que busca halla y al que llama se le abrirá.” (Mateo7 :8).
Todo aquel que llega a el Altar Dios lo honra, no importa la vida que anteriormente tuvo, si fue una vida perdida o no, no importa las religiones que haya tenido, no importa si tuvo una vida completamente contraria a la voluntad de Dios, si busca Su presencia lo honrará.
Sin embargo, no basta solamente tener fe e ir a la iglesia, debe obedecer, ya que la fe exige obediencia a la Palabra de Dios para practicar aquello que se escucha.
“El sacrificio es un acto de obediencia a la Palabra de Dios” mencionó el pastor, y explicó que el fruto de la obediencia esta compuesta en dos partes mandamientos y promesas, es necesario que ambas sean cumplidas a cabalidad, siempre dando prioridad a todo aquello que lo honre, dejando a un lado las actividades seculares, y otorgando un tiempo exclusivo para su comunión con Él, de esta manera será más sencillo comprender Su Palabra, y tener una vida digna de un hijo Suyo.
El pastor al concluir mencionó con certeza: “Entre su voluntad y la voluntad de Dios tiene que hacer la voluntad de Dios ya que obedecer la palabra de Dios no es una obligación, es un privilegio”