El señor Jesús dice a Sus discípulos: “Para los hombres, esto es imposible; pero para Dios todo es posible”. Mateo 19: 26
Diversos pasajes en la Biblia comprueban esa verdad: el hombre puede no ser capaz de superar un obstáculo, pero cuando Dios interese el objetivo es alcanzado.
Todo ser humano tiene algún imposible de resolver en su vida, como una enfermedad a la cual la medicina no encuentra una cura, un miembro de la familia que por más que intentó no ha logrado librarse de los vicios, un matrimonio marcado por la peleas y traiciones, el sueño distante de una vida próspera o un proceso en la justicia que no se ha resuelto. Son muchas situaciones que parecen imposibles de resolver.
Pero muchas personas no comprenden que cuando la capacidad del hombre llega al límite, es ahí donde actúa Dios, ya que Él es el especialista en causas IMPOSIBLES.
Dele una oportunidad al Señor de los IMPOSIBLES y, por la fe, Él le dará la solución a cada uno de sus problemas. En la oportunidad pase por el Camino Santo y por la fe lo imposible se volverá posible.
LO IMPOSIBLE SE VOLVIÓ POSIBLE

Todo comenzó cuando por causa de un problema de salud, fui al médico y recibí un diagnóstico devastador. Tenía un virus en la sangre y aparte otra enfermedad llamada Reclinhausen, la cual estaba afectando mi sistema nervioso, en definitiva, sólo me quedaban 6 meses de vida. Sentí que mi mundo se derrumbaba y había perdido toda la esperanza.
Así conocí la Iglesia Universal, decidí asistir y perseverar pues era la última puerta que me quedaba. Conforme participaba me iba sintiendo mejor, por medio de la perseverancia y el no desanimar, el milagro sucedió, lo que era imposible para los hombres fue POSIBLE PARA DIOS, estoy completamente sanada, ha sido comprobado médicamente.