Antes de conocer la Universal estaba sumergida en la miseria, no tenía ni para comer, tenía muchas deudas
Año: 2015
Desde muy pequeña mi vida fue un constante tormento. Era una niña tranquila pero muy reprimida.
“Ganaba mucho dinero, pero sólo me alcanzaba para los gastos básicos: la brujería, las drogas y el alcohol. No conquistaba nada…”
Trabajé por mucho tiempo como empleada en una peluquería, buscaba otro tipo de oficio pero no lo conseguía.
Mis compañeros de trabajo me llevaron al hospital más cercano, y después de ser atendida por el médico, me dijeron que nunca más volvería a andar.
Existe un grupo de personas que continuamente vive huyendo de los problemas y echándole la culpa de ellos a los demás, sin embargo también hay otro grupo que soporta los problemas y vive creyendo que es la cruz que deben cargar
Cuando evangelizamos vemos la situación crítica en la que viven algunas personas es decir, casas de caña, calles llenas de tierra que cuando llueve se vuelven ríos de lodo, para algunos el simple hecho de llegar al trabajo es una verdadera odisea
Queremos enseñarle que usted amigo(a) que está leyendo este mensaje, posee dentro de sí una gran fuerza interior, incalculable, que dependiendo de cómo la use le generará bienestar o malestar para su vida.
Usted alguna vez se ha preguntado ¿cómo se mide el amor? Un millonario en una ocasión mencionó: “que el ser humano no es medido por lo que tiene, sino por lo que es capaz de dar.”
Jesús siempre quiere que seamos personas mejores, justas y dignas de ser llamados hijos de Dios, el Señor te promete guiarte, como luz para alcanzar la justicia que tanto se desea.