Desde tempranas horas de la mañana los obreros estuvieron ubicando a las personas que poco a poco se estaban daban cita para participar de una reunión especial.
Autor: Departamento de Sistemas
Los Ángeles de la Noche es uno de los proyectos que tiene la Universal para auxiliar a quienes viven en las calles o están pasando por un momentos difíciles. En esta ocasión los integrantes de la Obra Social en conjunto con los jóvenes que participan de la Fuerza Joven Universal, salieron con el objetivo de ayudar aquellas a personas que piensan que ya lo perdieron todo. El pasado jueves, el equipo de voluntarios salió a recorrer los exteriores del Hospital del Niño, llevando un alimento tanto espiritual como físico. Se reunieron aproximadamente 150 personas que se encontraban por las inmediaciones…
Cuando Caín llevó al Altar su ofrenda, Dios no Se agradó de él ni de su ofrenda. ¿Y por qué? En realidad, Caín podría haber hecho en el Altar mucho más de lo que hizo, y Dios sabía eso.
Todos sabemos que la vida está llena de desafíos y obstáculos, pero desde mi punto de vista lo que más dolor le impone al ser humano es la traición. En todos los ámbitos de las relaciones, la traición puede estar presente, y cuanto mayor es la entrega y la confianza en el otro, mayor es la decepción, cuando se descubre que se está siendo engañado. La traición está lejos de darse solo en las parejas que se juraron amor. También está presente entre amigos, profesionales, hermanos, familiares, etc. Traicionar es mentir, romper la confianza; esconderse y no decir la verdad…
Quiero decirle que estoy en la Iglesia Universal hace casi dos años, y durante ese tiempo, nunca tomé nada en serio, por muchas razones.
No podemos vivir por ánimo ni por desánimo. Vivir así da como resultado una vida de altos y bajos – pero más bajos que altos, en realidad. ¿Cuántas veces usted no sintió ánimo de levantarse a la mañana para trabajar, para ir a la escuela, etc. – pero fue? En ese momento, usted venció su desánimo y actuó realmente sin ánimo. Usted fue porque tenía que ir, tenía que hacerlo, si no… consecuencias. Ignore su desánimo y simplemente haga lo que tiene que hacer. Él animo suele venir inmediatamente. Pero si no viniera, aprenda a seguir sin él.
Abraham simplemente obedecía a Dios, nunca lo cuestionó ni mucho menos le negó alguna cosa que el le pedía.
“Y desde el lugar alto que estaba en Gabaón, delante del tabernáculo de reunión, volvió Salomón a Jerusalén, y reinó sobre Israel”. (2 Crónicas 1:13)