Mes: febrero 2014

Todos tenemos dos realidades, la nuestra y la de Dios. La nuestra es aquella que estamos viendo, viviendo, cercada por nuestros familiares, amigos y conocidos. Donde los problemas son reales, las luchas constantes, las situaciones imposibles están por todos lados.

Muchas personas sin saberlo son víctimas de males espirituales, estos males son capaces de destruir completamente la vida de las personas en un proceso que a veces es lento, doloroso y sin la ayuda adecuada totalmente irremediable. Cuando se habla de espíritus, encuentros con muertos, muchas personas suelen hacer la señal de la cruz o (persignarse), como una protección contra cualquier influencia sobrenatural.