Para conocer verdaderamente a una persona es necesario escucharla, ¿no es cierto? Con Dios no es diferente. Si usted realmente quiere conocer a Dios es necesario aprender a escucharlo.
Autor: Departamento de Sistemas
¿Usted ya se preguntó por qué realmente desea recibir el Espíritu Santo? Muchos tienen la ilusión de que cuando Lo reciban conquistarán de manera automática las bendiciones económicas, la felicidad amorosa, incluso más responsabilidades, prestigios y títulos en la iglesia. Y tienen como objetivo solo eso. Debido a esas intenciones equivocadas, el bautismo con el Espíritu Santo no sucede.
“En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.” Juan 7:37-38 Así cómo fue determinado durante los 21 días del Ayuno de Daniel, en una sola fe, la multitud buscó el Espíritu Santo y aquellos que creyeron en la promesa realizada por el Señor Jesús, vivieron la increíble acción del Todopoderoso llenándolos de Su Espíritu, tornándolos así en una fuente de vida. Más que…
Durante tres años, al lado del Señor Jesús, los discípulos vieron demostraciones extraordinarias de poder. Por ejemplo, en dos ocasiones presenciaron a una gran multitud siendo alimentada completamente de forma milagrosa. También vieron a los ciegos ver, a los paralíticos caminar, a los leprosos volverse limpios y tantos otros hechos. Además de eso, contemplaron los milagros que más me llaman la atención: la resurrección de los muertos. Imagine la escena de la viuda de Naim, en lágrimas, atravesando el portón de la ciudad con el único y joven hijo muerto. En el camino estaba el Señor. El dolor, la muerte…
“Venga tu reino, Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” Mateo 6:10. Cuando usted ora así: “Sea hecha la voluntad de Dios”, y toma estas palabras con sinceridad para su vida, entonces, está renunciando a su propia voluntad y querer, a cambio de realizar la voluntad de Dios. Su felicidad depende de colocar en práctica esta revelación. Cuando Dios llamó a Abraham y le mandó salir de su tierra y de la casa de su padre, esa era la voluntad de Dios para Abraham. Por eso, es necesario que la Palabra de Dios se materialicé…
“Y Yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros” (Juan 14:16-17). El derramamiento del Espíritu Santo es una promesa del Señor Jesús para todos los que creen. De la misma manera en que esta se cumplió en la vida de todos los que estaban presentes en el cenáculo en el día de Pentecostés, si usted cree, también se cumplirá en su vida.…
La fe exige obediencia para que la persona pueda estar con su conciencia tranquila. La desobediencia trae dudas, miedos y sentimientos que neutralizan la fe. Usted puede hacer milagros, incluso resucitar muertos, pero si desobedece, será castigado por eso. La desobediencia genera maldición, es como la rebeldía. “Naamán, general del ejército del rey de Siria, era un hombre que gozaba de gran prestigio delante de su señor, quien lo tenía en alta estima, pues por medio de él había dado el Señor salvación a Siria. Era este un hombre valeroso en extremo, pero leproso” 2 Reyes 5:1. Sólo para que…
El cerebro es el responsable de coordinar el resto de nuestro cuerpo y nuestros pensamientos son capaces de llevarnos a cualquier lugar, recordarnos experiencias y hasta visualizar cómo y en dónde nos gustaría estar de aquí a algunos días, meses y años. Por esta razón, el mal trabaja constantemente para dominar la mente, pues de ella, incluso, podría depender la eternidad de nuestra alma. Es justamente ahí donde nacen los deseos suicidas, los crímenes, los pensamientos de venganza, odio, inferioridad y muchos más. Por ello, la Biblia nos incita a cuidar, a vigilar constantemente nuestra mente, cuando dice: “No os…
PERO cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo solo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Hechos 5:1-3 Muchos se preguntan, ¿qué es lo que el Espíritu Santo tiene que ver con mis ofrendas? Veamos. El libro de Hechos muestra las obras del Espíritu Santo en la vida de los primeros cristianos. Desde el principio, cuando el Señor Jesús ordenó…