El ser humano ya está acostumbrado a hacer muchas cosas por su vida.
Pero cuando hablamos de Salvación, no estamos hablando de una vida de 70, 80, o 90 años, sino de una eternidad con Dios.
El ser humano ya está acostumbrado a hacer muchas cosas por su vida.
Pero cuando hablamos de Salvación, no estamos hablando de una vida de 70, 80, o 90 años, sino de una eternidad con Dios.
¿Cómo negar el efecto transformador de carácter cuando se posee la Mente de Cristo?
No es cuestión de ser o no religioso.
Las Escrituras nos muestran que el hecho de que una persona nazca de nuevo no la libra de caer en el pecado, pues al final de cuentas vivimos en un cuerpo físico y, durante todo el tiempo de nuestra vida en este mundo, corremos ese riesgo y tenemos que luchar
Sabes una cosa muy buena que me olvidé de mencionar aquí? Mi madre aprendió todo los que me enseñó con su madre. 🙂 Es decir que estas preciosidades son pasadas de generación en generación.
Nuestro primer post sobre esta serie dio qué hablar, y eso es muy bueno, porque a través de sus comentarios, aprendo cuáles son los temas que necesitan más explicación.
Mis padres cumplieron 42 años de casados y, por más que hayan pasado por toda clase de problemas (usted que los conoce…
Los hijos del profeta Samuel no siguieron la fe y el temor al SEÑOR Dios de su padre. Por lo contrario, optaron por seguir al espíritu del egoísmo y de la avaricia; Amaron a la ofrenda y despreciaron al ofrendante;
se volvieron tras la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho. 1 Samuel 8:3.
Sea en el matrimonio, en la empresa, en el deporte, en la iglesia, en la política – en cualquier lugar donde se desea la cooperación de alguien, normalmente una de esas dos culturas prevalece. O las personas cumplen sus deberes por miedo al superior o porque creen en él.
El pastor Teddy Parker, de la Iglesia Bautista Bibb Mount Zion en Macon, Georgia, se suicidó mientras su congregación aguardaba su llegada para el culto del domingo. El pastor, de 42 años, se mató trágicamente de un tiro, el día 10 de noviembre.
A los 14 años yo ya era un triste ejemplo para la juventud, pues era un voraz consumidor de narcóticos. Consumía marihuana, cocaína, pegamento, bebidas alcohólicas, e incluso una explosiva mezcla de cocaína y crack estaban en mi acostumbrado “menú”. Una bomba que poco a poco reventaba mi vida.
Todos los derechos reservados a Iglesia Universal