Trabajé por mucho tiempo como empleada en una peluquería, buscaba otro tipo de oficio pero no lo conseguía.
Mes: febrero 2015
Mis compañeros de trabajo me llevaron al hospital más cercano, y después de ser atendida por el médico, me dijeron que nunca más volvería a andar.
Existe un grupo de personas que continuamente vive huyendo de los problemas y echándole la culpa de ellos a los demás, sin embargo también hay otro grupo que soporta los problemas y vive creyendo que es la cruz que deben cargar
Cuando evangelizamos vemos la situación crítica en la que viven algunas personas es decir, casas de caña, calles llenas de tierra que cuando llueve se vuelven ríos de lodo, para algunos el simple hecho de llegar al trabajo es una verdadera odisea
Queremos enseñarle que usted amigo(a) que está leyendo este mensaje, posee dentro de sí una gran fuerza interior, incalculable, que dependiendo de cómo la use le generará bienestar o malestar para su vida.
Usted alguna vez se ha preguntado ¿cómo se mide el amor? Un millonario en una ocasión mencionó: “que el ser humano no es medido por lo que tiene, sino por lo que es capaz de dar.”
Jesús siempre quiere que seamos personas mejores, justas y dignas de ser llamados hijos de Dios, el Señor te promete guiarte, como luz para alcanzar la justicia que tanto se desea.
Muchas personas llevan tiempo luchando con las injusticias de su vida pero no han logrado encontrar la solución. “Los afligidos y los necesitados buscan agua, pero no la hay, su lengua está reseca de sed. Yo, el Señor, les responderé, yo, el Dios de Israel, no los abandonaré.”
Muchos piensan que por simplemente decir: “creo en Dios y tengo fe” será suficiente para que sus problemas sean resueltos, pero la realidad no es así, la persona tiene que indignarse en contra de la situación para poder obtener la justicia de Dios.
Usted tiene que entender que la transformación de vida depende más de usted que del propio Dios. Jesús transformó el agua en vino pero quien llenó las tinajas, quien cargó las tinajas fueron los siervos…